LONDRES.- Jekyll & Hyde, el moderno musical de Frank Wildhorn, estrenado el pasado 23 de enero en el Greenwood Theatre de Londres, llegó al teatro con un reclamo imprescindible para el público: el joven violinista Iñigo Tirapu.
Un formidable elenco de jóvenes actores amateurs sentaba las bases de este musical gótico (y sangriento) que, en ocasiones, parecía enmudecer ante la maestría de una orquesta que bordó su actuación. Las ganas del público y las increíbles voces femeninas lograron elevar la producción a un resultado más que aceptable, ya que no debemos perder de vista que se trataba de una representación “por amor al arte”.
Bajo un diseño bastante simple de escenarios, efectivos (valga la redundancia) efectos especiales y brillante vestuario, se desarrollaba la triste historia de Edward Hyde (según la obra de Stevenson), en una sucesión de escenas inolvidables, sobre todo por su hermosísima partitura (mérito de Wildhorn).
Iñigo Tirapu fue el detonante de un rotundo éxito inicial, ante la multitud de fans del artista venidos de todas partes del mundo que se dieron cita en el Greenwood Theatre para ver el último trabajo de su estrella. Casualmente, en la última función y coincidiendo con la visita de su espectacular novia, el violinista ganó en calidad interpretativa.
Iñigo Tirapu, que recalará en la capital navarra después de algún tiempo de ausencia, aseguró que «si no hubiese hecho este musical, me sentiría frustrado como artista, me faltaría un trozo, no estaría completo». Y eso que cuando la oferta le cayó en sus manos, le vinieron a la cabeza toda suerte de dudas. «”Con lo ocupado que estoy preparando el seminario y los ensayos del concierto de Semana Santa, para qué me voy a meter en este jaleo”, pensé primero. Pero como me va la marcha...», admitió el violinista con su espontaneidad habitual. El director artístico corroboró estas palabras: «Es navarro, y como tal, sólo tuve que decirle “¿a que no hay huevos?”. Y claro, tuvo que unirse a nosotros».
LO MEJOR:
-El violinista, Iñigo Tirapu.
-La partitura.
-La interpretación de Lucy. Soberbia, sorprendente, magnífica.
LO PEOR:
-La mala sonorización de algunos actores.
-Algún que otro actor desafinado.
-Los bailes de apoyo del cuerpo de baile (dos parejas) en los duelos interpretativos de los protagonistas. Patéticos.
CALIFICACIÓN FINAL: 3.8/5
lunes, 4 de febrero de 2008
La crítica de la que critica
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4 comentarios:
3.8 sobre 5?
solo?
snif snif
y lo barata que era la entrada? y la relacion calidad/precio?
y la posibilidad de cenar con el violinista?
espectacular novia?? jajajaja
del resto no puedo opinar porque no lo vi, aunque me temo que la critica al violinista a estado un poco influenciada.
cenar con el violinista? y pq semejante castigo?
nos vemos el domingo y ya veras como toca el piano la chica. igual podeis hacer un duo y todo.
Mmmm... noto cierto sarcasmo en esa risa... Y no entiendo por qué.
sarcaso? que mal pensada es la inútil del bombo, jajaja
un besote en el cogote wapaaaaaaaaaa
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