lunes, 27 de febrero de 2006

Y todo en un fin de semana

De la más absoluta alegría y euforia, a una tristeza tirando a melancólica. De gritar por la victoria, a perder hasta las fuerzas y la voz. De sentirme rodeada y como en casa, a estar un poco más vacía. De impacientarme porque el bus no sale a su hora, a odiar que sea puntual en su marcha. De mirar el reloj y ver cómo las horas vuelan, a darme cuenta que el tiempo se para y no avanza. De compartir miradas de complicidad a ver cómo se aleja de nuevo. De estar otra vez en Pamplona, a tener que poner un mar de por medio. De esperar en vilo un fin de semana, a ver cómo pasa volando.

Y simplemente ha sido eso, otro fin de semana.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

te entiendo perfectamente. esa sensacion que hace que todo vaya mas lento cuando esperas algo, y luego cuando llega, se pasa volando.

pero asi es la vida, de la alegria a la tristeza en menos de un segundo. a mi ayer me paso lo mismo, pase de la ilusion a la decepcion en un segundo.

Anónimo dijo...

de todas maneras, no llores porque ya se ha acabado, si no alegrate porque haya sucedido.

y tranquila q este finde nos tienes a todos otra vez contigo

un besote muy gordo!!!!!